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Apartado objetivos de AESANA la salud por la alimentación

16/03/2004

Los alimentos, además de saciar nuestro apetito, proporcionan al organismo las sustancias que necesita para su mantenimiento. Podemos elegir la forma de alimentarnos, porque la alimentación es una actividad consciente y voluntaria, pero lo que no podemos escoger es la forma de nutrirnos, una actividad inconsciente e involuntaria.

No obstante, la nutrición es consecuencia de la alimentación. Es más, una buena nutrición es consecuencia de una buena alimentación. Así, la alimentación ha de ser suficiente, completa, adecuada y lo más variada posible. Para ello es preciso ingerir toda clase de nutrientes:

  • Los hidratos de carbono no son indispensables para el organismo, pero son su fuente de energía más económica.
  • Las grasas son fuente de energía concentrada, proporcionan a los alimentos características que los hacen más apetecibles y son el vehículo de las vitaminas liposolubles.
  • Los ácidos grasos esenciales (linoléico y linolénico) dedben ser suministrados por la dieta.
  • Las proteínas son la base estructural del organismo y, por tanto, indispensables en la dieta. los aminoácidos esenciales -componentes de las proteínas- han de ser ingeridos con los alimentos.
  • Las vitaminas indispensables para el funcionamiento de los sistemas enzimáticos del organismo deben ser aportados por la dieta.
  • Las sales minerales deben estar presentes en la dieta, porque son necesarias para la formación de algunos tejidos e intervienen en los procesos enzimáticos.

Todos estos nutrientes aportados por los alimentos son utilizados por el organismo mediante el metabolismo. En los procesos metabólicos, unos nutrientes pueden transformarse en otros y, si la dieta aporta un exceso de energía, el organismo la almacena en forma de grasa corporal.

Recuerde

Los minerales deben ser ingeridos con los alimentos, pues el organismo no es capaz de producirlos aun cuando son necesarios para el normal funcionamiento del mismo.

Según las necesidades que el organismo tiene de estos nutrientes, se dividen en macrominerales -calcio, fósforo, potasio, azufre, sodio, magnesio y cloro- y microminerales -iodo, hierro, zinc, cobre, manganeso, flúor, cromo y selenio-.

Al igual que sucede con las vitaminas, su carencia produce disfunciones y patologías específicas.