02/02/2004
Hace tiempo que se considera la nutrición como un componente importante de
la promoción y el mantenimiento de la salud. Recientemente se recalcó su
importancia mediante un acuerdo de los ministerios de sanidad de la UE,
alcanzado el 14 de diciembre de 2000, que apoyaba la toma de
medidas respecto a temas de nutrición en las diversas áreas de las políticas
nacionales y europeas. Por la presente, las agencias nacionales de seguridad
alimentaria y las instituciones relacionadas con la nutrición, de los países de
la UE y de Noruega, reconocen que la nutrición debería ser considerada un
parámetro importante en el proceso de evaluación de riesgos alimentarios ya
que:
- Los países europeos se enfrentan a
problemas similares, relacionados con la nutrición, entre los cuales se
encuentra el aumento de la obesidad, sobre todo entre la población infantil.
Este es un problema de especial importancia.
- A pesar de la abundancia de alimentos, algunos estudios
realizados en los Estados Miembros indican que existen riesgos para la salud
resultantes de un consumo insuficiente de ciertos nutrientes indispensables. Se
revelan como particularmente trascendentes, para las medidas sanitarias, las
preocupaciones actuales respecto al ácido fólico y la sal,
aunque se debería tener en cuenta, para ciertos sectores de la población, la
importancia de otros nutrientes, entre ellos los minerales y las
vitaminas.
- El desarrollo de alimentos procesados y el aumento en su
nivel de ventas, así como el aumento en la cantidad de alimentos consumidos
fuera del hogar han resultado en un aumento del consumo de
sal. Además, el consumo de sal, suele ser, por lo general, superior al
nivel recomendado (por la OMS y algunas autoridades sanitarias, entre
otros).
- La preocupación respecto a la seguridad de ciertos
alimentos o categorías alimentarias puede causar cambios en los hábitos
dietéticos globales de los consumidores y por lo tanto puede aumentar el
riesgo nutricional (insuficiencia o exceso de ciertos
nutrientes).
- Los patrones dietéticos de los consumidores de la UE
muestran variaciones marcadas, causadas por la diversidad cultural y las
diferencias reglamentarias. La globalización del mercado alimenticio ha
conducido a la harmonización de ciertos alimentos y bebidas, aunque no lo
suficiente como para reducir la diversidad nutricional de manera significativa.
Por lo tanto, existen muchas diferencias en los enfoques adoptados por los
gobiernos de cada país para abordar los problemas nutricionales. Esto aparece
en claro contraste con las iniciativas de seguridad alimentaria en las áreas de
la toxicología y la microbiología, donde se ha alcanzado un cierto nivel de
armonización entre los Estados Miembros.
Teniendo en cuenta todos estos puntos, las agencias
nacionales de seguridad alimentaria y las instituciones relacionadas con la
nutrición, de los países de la UE y de Noruega, han alcanzado un acuerdo
respecto a los siguientes puntos:
- La sal.
Los representantes de las agencias nacionales de seguridad
alimentaria y de las instituciones relacionadas con la nutrición de
los países miembros de la UE y de Noruega reconocen que:
- El nivel de consumo de sal es, en la
mayoría de los países, un asunto de gran importancia y, según la evidencia
científica, debería ser reducido de manera considerable (se han marcado
objetivos orientativos de una media de 8 g/día en Francia, 6 g/día en Gran
Bretaña, Austria, Alemania, Bélgica y Dinamarca, 5 a 6 g/día en Suecia, 5 g/día
en Noruega y Grecia, y 3 a 5 g/día en Finlandia).
- La reducción de los niveles de consumo
actuales depende tanto del aumento del interés e información del consumidor
respecto a la relación entre la sal y la salud, como de la cooperación de las
industrias de alimentación y de hostelería en la reducción del contenido en sal
de los alimentos que venden.
Las agencias e instituciones están de
acuerdo en:
- Trabajar juntas para promover la armonización de los
reglamentos europeos relativos al etiquetado de la sal en los productos, y ante
todo encontrar una forma simple de identificar los productos con altos niveles
de sal.
- Trabajar juntas para informar a los consumidores sobre los
productos que aportan la mayoría del consumo diario de sal, en especial sobre
los panes, los productos cárnicos, los quesos y los alimentos elaborados.
- La necesidad de trabajar con las industrias alimenticias
para explorar posibilidades y soluciones técnicas para la reducción del
contenido en sal - de forma voluntaria - de los productos que mayores
cantidades aportan.
-El ácido
fólico.
Los representantes de las agencias nacionales de seguridad alimentaria
y de las instituciones relacionadas con la nutrición de los países miembros de
la UE y de Noruega reconocen :
- La importancia del ácido fólico para la prevención
de los defectos de tubo neural.
- Las mujeres en edad de concebir y cuyo
estado de nutrición es deficiente tienen un nivel de riesgo mayor.
- Que es difícil alcanzar el nivel recomendado de
400 mg de folato a través de la dieta.
Se puede afrontar este riesgo mediante 4 estrategias:
- promoción del consumo de alimentos ricos en
folatos
- consumo de complementos dietéticos
- fortificación voluntaria de los alimentos
- fortificación obligatoria de los alimentos
Se discutió la cuestión de la fortificación
obligatoria pero, por el momento, aparte de la promoción de los
alimentos ricos en ácido fólico y de los complementos dietéticos, la
fortificación voluntaria parece más aceptada por la mayoría de países
europeos.
Las agencias e instituciones hacen hincapié en los
siguientes puntos:
- aumentar el interés y la información de los consumidores,
en especial de las mujeres, respecto a los beneficios de aumentar su nivel de
folato,
- supervisar las consecuencias de la fortificación y
perseguir nuevos conocimientos científicos, incluyendo especialmente el posible
riesgo de que oculte una deficiencia de vitamina B12 en los ancianos,
- explorar, de forma prioritaria, las posibilidades de
promocionar los beneficios para la salud de fuentes específicas de ácido
fólico, teniendo en cuenta los futuros reglamentos sobre reclamaciones
sanitarias de la UE.
-Obesidad y
sobrepeso.
Los representantes de las agencias nacionales de
seguridad alimentaria y de las instituciones relacionadas con la nutrición de
los países miembros de la UE y de Noruega declaran que:
- El sobrepeso y la obesidad son, basándose
en evidencia científica muy importante, una amenaza crítica para la salud
pública en toda Europa y se necesitan fuertes medidas para invertir la
tendencia actual.
Si no se toman medidas de Salud Pública las consecuencias económicas y sociales
podrían ser dramáticas: no se puede excluir, por ejemplo, que la siguiente
generación tenga una esperanza de vida menor que la de sus padres.
- Esto representa un tema de creciente preocupación en todos
los países representados, aunque los patrones dietéticos dependen de las
culturas nacionales, los hábitos alimenticios y los contextos reglamentarios.
Algunos países han lanzado planes nacionales de nutrición y actividades físicas
y otros contemplan hacerlo. Es necesario actuar de inmediato.
- Además de esto, el Consejo de la UE adoptó, el 2 de
diciembre de 2002, una conclusión sobre la obesidad que invitaba a la Comisión
a redoblar sus esfuerzos para prevenir y combatir la obesidad y a apoyar a los
Estados Miembros en sus esfuerzos de prevención y control de la obesidad, a
seguir reforzando la investigación sobre la obesidad, y a asegurar que la
prevención de la obesidad se tenga en cuenta en todas las políticas pertinentes
a nivel comunitario.
Las agencias e instituciones se
comprometen:
- A colaborar más estrechamente en este tema y tomar
iniciativas para el desarrollo y la implementación de políticas nutricionales a
nivel nacional y europeo.
- A buscar actuaciones que incidan en el cambio de patrones
de consumo.
- A explorar formas diferentes de abordar el problema en los
diferentes grupos poblacionales objetivo, especialmente la población infantil,
por ejemplo a través de la educación para la salud, la promoción del ejercicio
físico, consiguiendo un equilibrio apropiado en la dieta en las escuelas,
teniendo en cuenta la influencia de las actividades promocionales y las
máquinas distribuidoras automáticas, y la necesidad de reducir la presión
comercial a través de todos los tipos de promoción de los alimentos para
niños.
- A hacer un llamamiento a la industria alimentaria para,
conjuntamente con ella, encontrar soluciones.
* Esta
declaración ha sido acordada en una reunión informal de las siguientes
entidades :
Austria : Österreichische Agentur für Gesundheit und
Ernährungssicherheit GmbH
Bélgica : Service public fédéral (SPF)
Santé publique, sécurité de la chaîne alimentaire et environnement
Dinamarca : Danish Veterinary and Food
Agency
Finlandia : National Food Agency (EVI)
Francia : Afssa- Agence française de
sécurité sanitaire des aliments
Alemania : Bundesinstitut für
Risikobewertung (BfR)
Grecia : Hellenic Food Authority
(E.F.E.T.)
Irlanda : Food Safety Authority of
Ireland
Italia : Istituto Superiore di
Sanità
Luxemburgo : Ministère de
l'Agriculture
Holanda : Food and Consumer Product Safety
Authority (VWA)
Noruega : Norwegian Food Safety
Authority
Portugal : Portuguese Heart Foundation
España : Agencia Española de Seguridad
Alimentaria
Suecia : National Food Administration
Gran Bretaña : Food Standards Agency